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Hace algunos años asistimos al éxito sin
precedentes de un sistema de remuneración revolucionario:
la retribución flexible. 2003 fue el año
de la congelación salarial, lo que supuso el
pistoletazo de salida de nuevas formas de incentivar
a los empleados más allá de los aumentos
salariales. Según un estudio realizado entonces
por la consultora Towers Perrin, el 97% de las empresas
españolas daba una alta prioridad a los planes
de retribución flexible como forma de comprometer
a los trabajadores. El estudio preveía que estos
sistemas, todavía poco implantados, tendrían
un gran éxito en los años venideros.
Cuatro años después las previsiones se
han cumplido. La retribución flexible es un hecho
que ha evolucionado desde las stock options y las ventajas
fiscales hasta formas más sofisticadas de distribuir
el salario anual de los trabajadores, como estudios
MBA en el extranjero, compra de días de vacaciones
o alquiler de coches. Cualquier producto o servicio
que la empresa pueda ofrecer al trabajador para su tiempo
de ocio es susceptible de convertirse en una opción
de la retribución flexible.
Entendemos como retribución flexible,
por tanto, un esquema que permite a las personas elegir
voluntariamente cómo desean percibir su remuneración
anual, y así adaptarla a sus necesidades personales
y familiares, sin que suponga un aumento de costes para
la empresa.
En la actualidad los trabajadores han aprendido no sólo
a valorar los beneficios sociales, como planes de pensiones,
ayudas a la formación o becas para sus hijos;
sino también su tiempo de ocio, tan escaso como
importante para su productividad y eficiencia en la
empresa. La flexibilidad horaria y vacacional va cobrando
un protagonismo nunca visto. Los empleados, además
de dinero, quieren tiempo libre y facilidades para aprovecharlo
al máximo.
Así, las empresas deben estar atentas a las necesidades
de sus empleados si quieren motivarles y fidelizarles.
La retribución flexible es un modo de gestionar
su ocio sin que los trabajadores sientan la presión
de la empresa, ya que el sistema se caracteriza por
tres conceptos: es voluntario, es modificable y es flexible,
permitiendo al empleado decidir qué hacer con
su salario y su tiempo libre. El trabajador adquiere
protagonismo en la elección de los componentes
salariales y mejora la satisfacción de sus necesidades
y aumenta su autoestima.
Los productos que los empleados prefieren para recibir
sus retribuciones en especie en España son: en
primer lugar, los vehículos, en un 91%; los cursos
de formación, con un 60%, y productos a precio
reducido, como viajes, coches de alquiler, equipos de
informática domésticos o electrodomésticos
para el hogar, con un 41%. Los préstamos bancarios
a bajo interés habrían perdido fuerza,
situándose al final del ranking, con
un 8% del total de productos y servicios demandados.
Gestionar adecuadamente el ocio de sus empleados reporta
a las empresas interesantes beneficios. La retribución
flexible no es sólo una herramienta de gestión
y fidelización de personas, sino que actúa
como elemento de control y contención de costes.
Implantar este modelo supone mejorar la situación
competitiva de la empresa para atraer y retener trabajadores,
además de apoyar sus objetivos estratégicos
y otorgar una mayor responsabilidad a los empleados,
lo que aumenta también su grado de compromiso.
Antes de implantar un sistema de retribución
flexible, la empresa debe conocer en profundidad las
preferencias de sus empleados y favorecer la transición
entre el anterior modelo salarial y el nuevo; sin embargo,
lo que marca la diferencia de una buena aceptación
del nuevo modelo es la comunicación. Si se fracasa
en la labor comunicativa, la eficacia en la implantación
puede verse reducida.Es necesaria, por tanto, una correcta
comunicación, para lo que se puede recurrir a
crear un portal del empleado, manuales de acogida o
boletines que informen periódicamente de la política
retributiva de la empresa. Todo es válido para
que los empleados entiendan y aprecien el sistema que
se ha implantado y aprendan a beneficiarse de sus ventajas.
Por esta razón muchas empresas subcontratan compañías
especializadas en recursos humanos e incluso externalizan
la gestión de su modelo de retribución
flexible a firmas con experiencia en recursos humanos
que garantizan un servicio de calidad. Así pueden
contar con un plan definido de comunicación dirigido
a los empleados, que refleje las ventajas del nuevo
sistema y explique la manera de utilizarlo, para que,
tanto empresarios como trabajadores, se vean beneficiados
con la gestión del ocio.
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