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Un diminuto rectángulo sobrepuesto sobre los
extensos terrenos del Sáhara podría ser
la solución más eficaz para poner en marcha
el audaz plan de reducción de las emisiones de
dióxido carbono (CO2) en Europa, haciendo uso
del feroz poder del sol desértico.
Aunque es más pequeña que cualquiera de
las naciones del norte de África y representa
un espacio ligeramente más pequeño que
Gales, los científicos afirman que este área
podría llegar a generar energía
solar suficiente para suministrar a toda Europa de electricidad
limpia.
"Se requiere tan sólo de la captura del
0.3% de la luz que cae sobre el Sáhara y los
desiertos de Oriente Medio para satisfacer las necesidades
de energía de toda Europa", afirmó
Arnulf Jaeger-Walden del Instituto para la Energía
de la Comisión Europea, durante su participación
en el Euroscience Open Forum 2008 (ESOF) de Barcelona.
Como parte de un plan que busca compartir los recursos
de energía renovables de Europa a través
del continente, los científicos piden la
creación de una serie de enormes granjas solares
para producir electricidad, ya sea por células
fotovoltaicas o concentrando el calor del sol para hervir
el agua y hacer encender las turbinas.
A través de una nueva superrejilla que transmita
la electricidad a lo largo de cables de alto voltaje
y corriente continua, países como Reino Unido
y Dinamarca podrían incluso exportar energía
eólica cuando exista suministro de sobra, así
como importar energía de otras fuentes 'verdes'
como las de poder geotérmico en Islandia.
Las pérdidas de energía sobre líneas
de corriente continua son inferiores que sobre las de
corriente alterna tradicional, que hacen la transmisión
de energía sobre distancias largas y poco rentables.
La propuesta de esta rejilla, que cuenta con el apoyo
político tanto de Nicholas Sarkozy como de Gordon
Brown, responde a los críticos que afirman que
la energía renovable nunca será económica
debido a lo impredecible que es el clima. Sus partidarios
argumentan que incluso si el viento no sopla lo suficiente
en el Mar del Norte, soplará en otra parte de
Europa, o el sol brillará en cualquiera de las
granjas solares.
Los científicos argumentan que construir estas
zonas en el Sáhara sería particularmente
eficaz porque la luz del sol en este área es
mucho más intensa: los paneles solares fotovoltaicos
(PV) en el norte de África podrían generar
hasta tres veces la electricidad comparada
con la que producirían estos paneles en Europa
del norte.
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