La señal de alarma que ayer encendió en Europa la rebaja de la calidad de la deuda griega al nivel de bono basura y la llamada de atención sobre Portugal sigue sonando en los principales mercados: Bolsas, euro y deuda. En este último, hoy está teniendo un especial protagonismo España, cuya prima de riesgo ha marcado un máximo desde que entró en la eurozona en 2000 por la hipótesis de que será la próxima en ver recortada su calificación. La incertidumbre sobre el futuro del país mediterráneo, la demostración de que la crisis ha cruzado ya sus fronteras y se dirige hacia Portugal y el posible contagio al resto de países con una situación fiscal delicada como España, Irlanda y, en menor medida, Italia, está pesando demasiado en el ánimo de los inversores como para dar por finiquitado el ajuste con el varapalo sufrido en la jornada anterior.
En cuanto a la deuda de Grecia, que como bono basura está vedada a los grandes fondos de inversión y de pensiones por la probabilidad cercana de que entre en suspensión de pagos, continuaban las ventas masivas de bonos. El tipo de sus títulos a diez años ascendía de forma metórica y rebasaba el 11% por primera vez desde su entrada en el euro, un nuevo récord y con las primas de riesgo frente a la alemana en máximos, aunque seguramente este nivel se volverá a superar en breve tanto en cuanto no haya ninguna decisión o movimiento que disipe el miedo de los inversores. Los bonos a dos años, por su parte, superaban el 18%. Poco efecto ha tenido el anuncio del Gobierno de Yorgos Papandreu de que estudia más medidas de recorte del déficit público, que cerró 2009 en el 13,6% del PIB pero que podía ser aún mayor, con el objetivo de calmar los temores del mercado.
Además, la salida de los fondos desde la deuda de Portugal, Irlanda y España a otros valores refugio como los bonos alemanes ha llevado el diferencial con los títulos españoles a tocar los 130 puntos básicos, su prima de riesgo más alta en diez años. Hasta ahora, este nivel estaba en los 128 puntos básicos de febrero de 2009. Por su parte, los bonos a diez años de Portugal también se encarecían y su rentabilidad subía al 5,9%, 292 puntos básicos sobre los de Alemania, mientras el tipo de los irlandeses se elevaba un 0,35% hasta el 5,4%.
En las Bolsas, el español Ibex 35 ha llegado a perder un 3,35% a una hora de la apertura y bajaba hasta los 10.100 puntos tras el descalabro de ayer, cuando registró la segunda peor jornada en lo que va de año con un recorte del 4,19%. En el resto de Europa , que ayer también sufrió por la decisión de S&P y las dudas sobre si la ayuda pactada con la UE y el FMI por hasta 45.000 millones será suficiente para que Grecia supere el riesgo de impago ahora que tiene cerrada la puerta al mercado para financiarse, los principales índices coincidían con el parqué madrileño en el rojo, aunque con descensos más moderados de entre el 0,9% del londinense FTSE o el 1,4% y el 1,7% de Francfort y París. El parqué de Atenas, que ayer fue el que más cayó en todo el continente, moderaba sus recortes por debajo del 1%. El regulador ha prohibido las operaciones en corto durante los próximos dos meses.
Con vistas a las noticias que se conocerán durante la sesión, los mercados están pendientes de la reunión del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, y el director del FMI, Dominque Strauss-Kahn, con la canciller alemana, Angela Merkel. El rechazo de Berlín para librar los fondos a la espera de las próximas elecciones en el estado de Renania-Westfalia ha sido uno de los factores determinantes para agravar la situación de Grecia, y eso a pesar de que son los bancos de Alemania los que resultarían más afectados por una eventual suspensión de pagos, ya que poseen junto a los franceses buena parte de los 240.000 millones de euros de la deuda griega que está en manos extranjeras. Atenas necesita urgentemente 8.500 millones de euros antes del próximo 19 de mayo para afrontar el vencimiento de sus bonos.
En el mercado de divisas, la hipótesis de que la crisis de Grecia, tras extenderse primero a Portugal siga avanzando a otras economías con mayor peso en el conjunto de la eurozona, como la española, ha tirado con fuerza para debajo de la moneda única, que ha marcado su nivel más bajo en un año antes de la apertura de las Bolsas en Europa. A las 08.30 (hora peninsular) se cambiaba a 1,314 dólares, frente a los 1,3313 dólares de ayer por la tarde. En Asia, el castigo también ha sido importante. La Bolsa de Tokio ha sufrido hoy su mayor caída en tres meses con un 2,56% mientras Hong Kong se ha dejado un 1,46% y el Hang Seng de Shanghai un 0,26%.