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El conselleiro de Economía, José Ramón
Fernández Antonio, explicó ayer que la
reforma del Impuesto de Sucesiones y Donaciones es un
avance fiscal pero, "con la situación actual
en Galicia ya no hay empresa que se marche en estas
condiciones, porque ya tienen un 99% de reducción
en la base imponible".
Fernández subrayó que la Xunta no está
reformando el citado tributo por un problema de deslocalización
de empresas familiares, "porque eso no está
sucediendo, al contrario, está aumentando a techos
históricos el registro de creación de
nuevas empresas familiares en Galicia y también
está creciendo como nunca la inversión
en bienes de equipo". El conselleiro de Economía
no quiso avanzar demasiados datos sobre la reforma que
presentará después del verano, pero subrayó
que, además de las reducciones y exenciones anunciadas
el miércoles, también bajará la
tributación en relación con el patrimonio
que posee el que hereda. Fernández Antonio indicó
que "se trata de un impuesto estatal y por lo tanto
tiene mucho sentido una armonización para todas
las autonomías desde el Ministerio de Economía".
A partir de 2008, la Xunta extenderá la reducción
en el 99% de la base imponible a todas las empresas
gallegas de corte familiar, es decir, en las que sea
un "núcleo" familiar el que controle
el accionariado y la gestión de la compañía,
independientemente de su tamaño. La reducción
afecta sólo a herederos, en el caso de que sean
cónyuge o hijos del fallecido. Se elimina completamente
el Impuesto de Sucesiones para cualquier persona que
herede bienes inferiores a 125.000 euros, así
como a la herencia de la vivienda habitual del fallecido
(siempre en el caso de que el heredero sea el cónyuge
o los hijos).
Sobra presupuesto
El conselleiro de Economía intervino ayer en
el Parlamento de Galicia para exponer la liquidación
del Presupuesto de la Xunta, correspondiente a 2006.
Según sus datos, el superávit no financiero
(diferencia entre ingresos y gastos reales de la Xunta
sobre lo presupuestado) fue de 87 millones de euros.
A cierre de 2006, la Xunta ingresó 9.783 millones
de euros, es decir, 385 millones más que lo que
había presupuestado a principio del ejercicio.
La principal causa fue el incremento del empleo (34.000
trabajadores más) y de la riqueza de los gallegos
(un 4,1% más), lo que ha incrementado la recaudación
de impuestos.
Según los datos de la Consellería de Economía,
el gasto de la Xunta en 2006 representó un 19%
del Producto Interior Bruto (PIB) de Galicia, lo que
convierte a este organismo en el pilar de la economía
gallega.
En cuanto a la inversión real la Xunta sólo
logró gastar algo más del 80% de lo presupuestado,
totalizando 2.300 millones de euros, la cifra más
elevada de su historia. El endeudamiento de la Xunta
ha bajado del 7,7% del PIB al 6,9%.
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